Vivo en Mallorca, una isla del mediterráneo, por lo que el
mar es el escenario, y a veces hasta el protagonista de muchos momentos de mi
vida.
A esta reflexión he llegado
esta tarde mirando fotos, en papel, como se hacían antes.
Di que lo digital es muy práctico, y si me apuras hasta tiene
más calidad de imagen…pero eso de pasar fotos, tocarlas, olerlas…eso no lo
tiene la pantalla del ordenador… Es como si cada trocito de papel de foto
guardara un poco de esas escenas que dibujan, en realidad lo que he estado revisando
es el pasado.
Mirarlas me lleva a las emociones y pensamientos de esos
años, a las ilusiones, proyectos y sueños de esos momentos. Os decía que el mar
es uno de los fondos más habituales de ellas… y haciendo memoria…ha sido el
compañero al que he recurrido en muchos momentos de tristeza, en los que me iba
a sentarme frente a él y llorar mis penas… Pero también ha sido partícipe de mucha
alegría, risas, amistad, familia o amor en la playa.
Frente al mar ha transcurrido gran parte de mi vida. El
simple hecho de coger una silla, y contemplarlo ya me inspira, hace que mi
mente vuele y vaya donde se encuentran mis sueños.
Han pasado los años y frente al mar sigo sintiéndome como esa
joven que soñaba, incluso diría que mis sueños de hoy me ilusionan tanto o más
que antes…
El mar tiene para mí la serenidad, la belleza, la riqueza, la
grandeza, la atemporalidad, la potencia, la emoción, la fuerza, y la energía, que
mis sueños necesitan.
Los que me conocéis igual os habéis reído con lo de ser joven,
y pensaréis, ¿joven? ¿a tus años? Pues sí,
joven, y creo que no soy la única. Estoy convencida que es así como se sienten
todas las personas que tienen metas, objetivos y sueños por cumplir. Envejeces cuando dejas de hacer planes y
dejas de ir a por lo que quieres, ese día empiezas a morir.
Y no tengo ninguna duda de que todos somos capaces de ser eso
que alguna vez soñamos. Lograrlo dependerá de la claridad de nuestro objetivo,
nuestra fe en su consecución, y de poner manos a la obra. En este último es el
punto en el que me encuentro ahora, y de ahí este blog.
Esto es lo que pretendo compartir con vosotros a través de
este espacio, quiero sentarme frente al mar y soñar… ser esa joven con toda una
vida por delante llena de posibilidades y que sigue soñando, con todas esas
cosas que va a hacer.
Quiero compartiros mis metas, mis sueños, mis logros, mis
planes, mis reflexiones… probablemente nada especial, ni muy bien escrito…pero
será mío.
Compartirlo con quien se tome un rato para leer, les dará una
fuerza especial, y estoy segura que contribuirá a que se hagan realidad.
¡Así que mis logros
serán también un poco vuestros, por lo que muchas gracias por formar parte de
ello!
Sentada frente al mar pretende ser una plataforma que me
lance al mundo a vivir mis sueños, a vivir la vida como la quiero vivir.
Y si de paso le sirve
a alguien más... ¡Qué más puedo pedir!
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