martes, 25 de octubre de 2016

ESAS PEQUEÑAS COSAS...


Anoche estuve hablando con una amiga, que probablemente sin quererlo, me hizo mucho bien.
 Por una parte, me dio la enhorabuena por abrir este blog y por la primera entrada, y sólo eso, a mi ego le sentó estupendamente.
 Pero lo mejor para mí fue lo siguiente…me dijo que seguía varios blogs que publicaban puntualmente cada semana. Ups, pensé… a buen entendedor…
 Por supuesto, empecé a darle excusas. En esta vida puedes perder todo, quedarte sin nada, pero lo que nunca, nunca, nunca perdemos es ¡algo o alguien a quién echar la culpa!  
En cuanto me escuché justificándome…me di cuenta que estaba haciendo exactamente eso de lo que había renegado… mis miedos volvían a actuar.
En estas semanas he “intentado” escribir varias cosas, y como casi siempre que uno “intenta”, no conseguía resultados. Así que esta vez “SI” voy a escribir y “SI” publicaré lo que salga sin posibilidad de excusa.

Para ello, me he preparado una taza de té, porque siempre me ayuda a pensar, no se que tendrá...
Me he hecho una coleta, que también me concentra, y…
 ¿sobre qué escribo? ………… (silencio en mi mente) …………. 
Un sorbito a mi taza de té….
¡Mmmm, está bueno!
Y ¿sabes qué? Tengo la suerte de poder dedicarle un rato largo a esto del blog…
Antes de sentarme a escribir he echado un vistazo por la ventana, hoy hace un día grisáceo, aunque no por eso deja de ser bello…el mar está tranquilo, gris también, un par de catamaranes navegan …  se escucha el mar…
Nada extraordinario, nada que me haga decir ¡Uauuuuu!  Pero me siento muy afortunada, porque reconozco en mi la capacidad de poder disfrutar de la belleza de las cosas pequeñas, la felicidad de los pequeños momentos.
Igual alguien piensa, ¡anda esta! ¡Vivir delante del mar no es pequeño!, Vale, de acuerdo, pero no me refiero a eso, vivir delante del mar es una gran fortuna….
Pero incluso entre los que vemos el mar, la montaña, maravillosos jardines, etc. no todos lo miran igual. Hay gente que mira sin ver.
Tengo que dar gracias a Dios por poder mirar, y ver más allá de lo evidente. Creo que al final la felicidad está en eso, en disfrutar de lo pequeño, porque grandes acontecimientos tampoco nos ocurren tantos.
¿qué me ha hecho feliz hoy?
He disfrutado de mi desayuno, de ese cafetito a la temperatura que me gusta, la tostada con aceite de oliva y jamón york, el zumo y sobre todo…en silencio…que buena manera de empezar el día.

Yendo al trabajo he recordado el buen rato que pasé anoche cenando con unos amigos ¡Cómo nos reímos!   
Durante la mañana he estado contenta de que me cundiera el tiempo, y poder acabar lo que para hoy había planificado. Y para celebrarlo me he puesto música de Julio Iglesias en Spotify, que me recuerda a mi padre, y también me enternece…  
 En el despacho de al lado contaban algo que me ha hecho gracia…y como es habitual en mí, he metido cuchara, y nos hemos reído un poco (nota mental, dejar de meterme en conversaciones ajenas sin pedir permiso)
He comido con mis sobrinos mayores, y hemos hablado de la vida… ¡Me encanta que se hayan hecho tan mayores y poder mantener conversaciones con ellos! ¡Eh! ¡Y que guapos están!
El ratito de contemplar la vista por la ventana, ¡Otra gozada!
La satisfacción de estar cumpliendo con lo que ayer me propuse…
¡Y todavía no ha acabado el día! Son nimiedades...pero son las que a mi me  hacen pasar el día con una sonrisa.
Seguro que, si tu repasas tu día, puedes encontrar muchas pequeñas cosas con las que tú sonries, y de las que puedes dar gracias.  
A veces damos tanta relevancia a los problemillas, que pasamos por alto las cosas que nos ponen una sonrisa en la cara….
¡Te reto a algo!
Samuel, Smilies, Smiley, Emoticon, Face, Cartoon, SmileDurante los próximos siete días ve contando cuantas situaciones que te hagan feliz, aunque sea por dos segundos, eres capaz de reconocer en tu día a día, y toma conciencia de ellas. Por la noche haz recuento y si te apetece compártelo conmigo, aunque desde luego no es lo más importante, publicando el número en mi Facebook, o en el blog. Puedes poner algo así como “n” momentos de felicidad.
 ¡Seguro que pasados los siete has sido capaz de identificar muchas más que el primero!
Esta capacidad, cómo casi todo en esta vida, también se consigue entrenando, y si al pasar la semana has podido tomar conciencia de la cantidad de pequeños momentos de felicidad de los que has disfrutado, seguro que te sentirás un poco más feliz.

Yo empezaré esta misma noche, ¿y tú?

¡Gracias Paloma por motivarme con tus palabras, a dedicar este rato a escribir, y  colaborar a tener un ratito más de felicidad en mi vida!

Gracias también a Paula, y José Luis ya que sin saberlo he tomado prestado de ellos pequeñas píldoras de sabiduría que he compartido con vosotros en este texto.

  

miércoles, 12 de octubre de 2016

EL PORQUÉ DEL NOMBRE DE ESTE BLOG

Vivo en Mallorca, una isla del mediterráneo, por lo que el mar es el escenario, y a veces hasta el protagonista de muchos momentos de mi vida.
 A esta reflexión he llegado esta tarde mirando fotos, en papel, como se hacían antes.
Di que lo digital es muy práctico, y si me apuras hasta tiene más calidad de imagen…pero eso de pasar fotos, tocarlas, olerlas…eso no lo tiene la pantalla del ordenador… Es como si cada trocito de papel de foto guardara un poco de esas escenas que dibujan, en realidad lo que he estado revisando es el pasado.
Mirarlas me lleva a las emociones y pensamientos de esos años, a las ilusiones, proyectos y sueños de esos momentos. Os decía que el mar es uno de los fondos más habituales de ellas… y haciendo memoria…ha sido el compañero al que he recurrido en muchos momentos de tristeza, en los que me iba a sentarme frente a él y llorar mis penas… Pero también ha sido partícipe de mucha alegría, risas, amistad, familia o amor en la playa.
Frente al mar ha transcurrido gran parte de mi vida. El simple hecho de coger una silla, y contemplarlo ya me inspira, hace que mi mente vuele y vaya donde se encuentran mis sueños.
Han pasado los años y frente al mar sigo sintiéndome como esa joven que soñaba, incluso diría que mis sueños de hoy me ilusionan tanto o más que antes…
El mar tiene para mí la serenidad, la belleza, la riqueza, la grandeza, la atemporalidad, la potencia, la emoción, la fuerza, y la energía, que mis sueños necesitan.  
Los que me conocéis igual os habéis reído con lo de ser joven, y pensaréis, ¿joven? ¿a tus años?  Pues sí, joven, y creo que no soy la única. Estoy convencida que es así como se sienten todas las personas que tienen metas, objetivos y sueños por cumplir.   Envejeces cuando dejas de hacer planes y dejas de ir a por lo que quieres, ese día empiezas a morir.
Y no tengo ninguna duda de que todos somos capaces de ser eso que alguna vez soñamos. Lograrlo dependerá de la claridad de nuestro objetivo, nuestra fe en su consecución, y de poner manos a la obra. En este último es el punto en el que me encuentro ahora, y de ahí este blog.
Esto es lo que pretendo compartir con vosotros a través de este espacio, quiero sentarme frente al mar y soñar… ser esa joven con toda una vida por delante llena de posibilidades y que sigue soñando, con todas esas cosas que va a hacer.
Quiero compartiros mis metas, mis sueños, mis logros, mis planes, mis reflexiones… probablemente nada especial, ni muy bien escrito…pero será mío. 
Compartirlo con quien se tome un rato para leer, les dará una fuerza especial, y estoy segura que contribuirá a que se hagan realidad.
 ¡Así que mis logros serán también un poco vuestros, por lo que muchas gracias por formar parte de ello!

Sentada frente al mar pretende ser una plataforma que me lance al mundo a vivir mis sueños, a vivir la vida como la quiero vivir.

 Y si de paso le sirve a alguien más... ¡Qué más puedo pedir!