martes, 15 de noviembre de 2016

¿QUIÉN SOY YO?

¿Quién soy yo?
Esa es una pregunta que de vez en cuando me tengo que hacer…
¡Qué boba!, pensaréis, no dice que no sabe quién es…
¡Pues si señoras y señores, soy muy boba!, porque a veces se me olvida.
Resultado de imagen de QUIEN SOY YOY se me olvida porque de vez en cuando dejo que la vida y las circunstancias me lleven, y pierdo lo más importante que tengo… ¡A mí misma!, me pierdo por los caminos… aunque también es cierto que cada vez me cuesta menos reencontrarme.
Hubo un momento, hace años, en el que hice un crack. Un día en el que me hundí.
 Por supuesto hubo una gota que colmó mi vaso…pero no fue más que eso, una gota… demasiado tiempo llenando sin vaciar… caminando sin rumbo, a trompicones… como un barco desarbolado…
Pasé un tiempo perdida, hasta que alguien me abrió los ojos y me descubrió el ábrete sésamo… Conócete a ti misma… encuéntrate en el camino, y a partir de ahí no te abandones nunca. Después di más pasos, detrás hay mucho más… Pero esa fue la clave que me ayudó a iniciar el despegue, y volver a tripular mi barco.
Y vas y te crees que ya estás, que una vez que lo tienes claro es para siempre… y luego te das cuenta que no.
Un día cualquiera te encuentras en tu cuarto preguntándote que qué está pasando, que, porque no te salen las cosas como quieres, que porqué te has discutido con tu hermana, que porqué estás nerviosa. Y no ves que pasa, y buscas y buscas y vuelves a buscar… y de nuevo vas y te vuelves a encontrar y te dices ¿Pero ¿dónde te habías ido? ¿y cuándo, que no me di cuenta? Y me vuelvo a dar cuenta que sin mí no puedo.
Cuando estoy presente, cuando tengo conciencia de mi ser, las cosas funcionan. No lo es todo…pero si es la base a partir de la cual todo lo puedo.
Llegados aquí no puedo por menos que decir, porque si no, no me sentiría cómoda, que todo este camino siempre he sentido que no lo hago sola. Sé que Dios está conmigo, y que él me manda muchos ángeles en forma de personas que me acompañan en mi día a día… Pero esto último es algo que probablemente desarrolle en otro momento, así que no profundizaré.
Y ¿cómo me encontré?, ¿cómo comencé en este camino del autoconocimiento? Como pude, diría yo. Leyendo libros, preguntando, escuchando a los demás, escuchándome a mí misma, aprendiendo a leer en mis emociones, en mi cuerpo, buscando ayuda…y permitiéndome ser quien soy. Aceptando quien soy, e incluso quien no soy. Aceptando que soy responsable de mi vida, y no culpando a nadie. Aceptando a los demás como son. A trompicones a veces, y más de corrido en otras…caminando, cayendo, y volviendo a caminar.
Y cuando crees que ya has llegado, que te conoces a fondo…de repente descubres un recoveco que no habías visto. Y entonces ves a alguien a quien admiras, y piensas que está años luz de ti, en cuanto a trabajo personal se refiere, la ves derrumbarse y deshacerse en lágrimas porque se ha dado cuenta de algo que no sabía de ella misma. Es entonces cuando sonríes, y te das permiso para que también a ti te pase, porque si a ella le ocurre… ¡cómo no a mí!
     A veces nos preocupamos más por ser lo que los demás quieren que seamos, que en ser quien nosotros queremos ser. En el afán de ser aceptados, nos olvidamos de ser aceptados por la persona más importante en nuestra vida…por nosotros mismos.   

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 Por que a veces habrá que elegir entre varios  y otras a penas verás el sendero, o será muy empinado, o cuesta abajo
¡La buena noticia es que cada vez que caes y te levantas, caminas más sabio y más fuerte…y las piedras se pueden hacer más grandes…pero tú también eres más grande, por lo que no hay nada con lo que no puedas!
Y piensas… ¿esto no se acaba nunca? Y te respondes…debe ser que no… y eso es lo que hace que la vida valga la pena. Que te mantengas en tensión, y te recuerdes continuamente que no lo sabemos todo, que nos equivocamos, y esos errores nos pueden hacer más tolerantes y comprensivos con los demás…porque ellos también están en el camino. 
Y un día miras hacia atrás…y ves esa gota que colmó tu vaso…y dices ¡Gracias Dios mío! Gracias gota, porque si no me hubieras desbordado, no habría hecho todo ese camino, y no sería lo feliz que soy


martes, 8 de noviembre de 2016

Una pequeña reseña de un gran libro



Este es el cartelito que me encontré en el ascensor de mi casa. Algún vecin@ lo habrá colgado.
¿Y que hice yo al leerlo a las 8:30 de la mañana?  Sonreir.
 E imagino que no fui la única.  
¡Que poco cuesta ayudar a los demás a empezar el día con un poco de alegría!
¡Gracias vecin@ anónim@!
La vida vuela… 

Creo que Dios algo tiene que decirme sobre eso, porque también la semana pasada me llegó “Ojalá no digas Ojalá”  el nuevo libro que ha publicado Angela Covas, os copio lo que le escribí a la escritora cuando lo acabé de leer… ¡en menos de 24 horas!

Anoche, se me ha fastidió el coche...grrrrrr! llegué a casa a las 22...me metí en la habitación y me puse a leer para no permitirme recrearme en los pensamientos negativos que me venían .....a las doce me lloraban los ojos de sueño,  y tuve que apagar y dormir...a las 5 algo me ha despertado, ha sido algo interior, ningún ruido externo (a tener en cuenta que soy de las muy dormilonas)....he cogido tu libro, y ya está. Lo acabé.


En esta vida nada te llega cuando te llega porque sí....tu libro ha caido en mis manos, no por casualidad....si no porque en este preciso momento necesitaba leer exactamente lo que tu has escrito (rotura de coche incluida, y que justo mencionas en alguna parte del libro,jeje)

Según iba leyendo sentía como conocidas muchas de las cosas que escribes…  por experiencia mia vital, o porque ya lo había leido o escuchado en algun momento de otras personas, o porque incluso lo habias compartido conmigo...  Pero eso no le resta ni un ápice de valor, al contrario.... Tu has juntado todas esas cosas en 150 páginas, de las que no sobra ni una.
Es como ir recorriendo contigo un camino, pero que a la vez pasa a ser mío...porque en tus huellas voy encontrando las mias.... en tus reflexiones encuentro mis reflexiones.... Y esta mañana me siento con más fuerza, y más conciencia de que me voy a morir...y eso ES. Ni bueno,  ni malo...es la realidad. Y ello en vez de hundirme me lleva a tener más motivos para vivir como quiero vivir...
Un amigo mío siempre dice que al final de los tiempos, cuando lleguemos al cielo, el Señor sólo nos preguntará ¿has amado?, sólo nos examinarán de Amor. Es algo que tengo muy claro...y en eso estoy desde hace algún tiempo. Con tu libro he dado una vuelta de tuerca más... Esto es finito, y eso es bueno, esta bien amar...pero aun es mejor amar y decirlo...expresar tus sentimientos... No lo hago lo suficiente, y extrañamente con los que menos lo hago, porque más dificil me resulta es con los más cercanos...tengo excusas y razones de porqué es así, pero creo que ya no me van a servir...el dia que me vaya a morir, no voy a entender esas razones...no me servirán. Por lo que desde ya voy a cambiar eso....


Si queréis saber más os recomiendo su lectura. Lo encontrareis en Amazon Kindle. 

Muchísimas gracias Angela por tu sensibilidad, tu oportunidad, tu generosidad,etc, etc... Mil gracias!   

martes, 1 de noviembre de 2016

MI PEQUEÑO HOMENAJE A LOS CHICOS DE OT


    El otro dia, hablando sobre el blog, mi amigo Jokin me dio un consejo “Tienes que hablar de lo que le interesa a la gente” me dijo.
Bueno, en realidad, desde aquí, yo solo pretendo expresar en voz alta esas cosas que se me ocurren, o sobre las que reflexiono…no busco exactamente hablar de lo que interese a la gente.
Pero anoche lo que a mí me interesaba era el concierto de OT 1 “El reencuentro” y a juzgar por los niveles de audiencia, y la cantidad de tweets sobre el tema, no fui la única.

¿Qué me interesaba realmente de este concierto?
Musicalmente no podemos decir que fuera la bomba, ni siquiera les acompaño la calidad de los medios técnicos… Pero es que creo que en esa edición de OT, su éxito trascendió a la calidad musical de las canciones y a sus interpretaciones.  
El concierto me hizo retroceder 15 años. A los buenos momentos que compartí con esas 16 personas… Desde mi sofá recuperé muchas de las emociones que tuve en ese momento viendo vivir un sueño a esos jóvenes con más o menos talento, pero que al fin y al cabo estaban viviendo su sueño… ¡Eso me enganchaba!

Verlos cada semana sacar adelante una canción, su camaradería por encima de la competitividad, su ilusión, su espontaneidad, su trabajo, todo enfocado a convertirse en mejores cantantes de lo que eran al entrar.
Disfrutaba con su evolución…. ¡Qué momentos!  Hasta el patito feo de Rosa, con mucho sacrificio, se acabó convirtiendo en un hermoso cisne ¡Todo era posible!

Ellos tuvieron la oportunidad de vivir algo por lo que muchos firmarían en blanco, la oportunidad fue la misma para todos… pero claro, después están los talentos, las capacidades de cada uno…. Si hago memoria, recuerdo quienes se quejaban por las canciones que les asignaban, los bailes que les obligaban a hacer, si a unos se les favorece más que a otros, si tu más y yo menos…puede que fuera cierto, pero hubo canciones y bailes espantosos incluso para esos “favorecidos” la diferencia es que esos aceptaron el reto…era lo que tocaba, y se esforzaron incluso más, consiguiendo salir victoriosos de casi todos los retos.
El talento, sobre todo en esto de cantar, sin duda que tiene mucha importancia…pero talento sin trabajo, esfuerzo y una actitud no llegará a ningún lado.
Para mí son triunfadores todos, porque viven de lo que les gusta, se dedican a lo que les apasiona. “malviven” me dijo Jokin…no estoy de acuerdo.
Dedicarte a lo que te gusta, y poder pagar facturas para mí es “Bien vivir”.  Para mi todos son triunfadores.
Es imposible que todos lleguemos donde Bisbal, pero igual tampoco le dedicamos su mismo esfuerzo, actitud, trabajo personal y sacrificio. Ese tipo de éxito tiene un coste, que igual el resto no aceptó. Pero ese tipo de éxito, también tiene un coste.
A lo largo de la vida tomamos muchas decisiones…
Decidimos irnos de juerga en vez de preparar un examen, decidimos echarle horas al trabajo, en vez de pasar más tiempo con la familia.
Decidimos salir de casa, y alejarnos de los nuestros para conseguir un trabajo mejor en vez de uno más modesto en nuestra ciudad…
Decidimos seguir con una pareja en vez de correr tras un loco amor, o al revés lo dejo todo por una posibilidad de amor apasionado.
Decidimos quejarnos antes que buscar nuevos caminos, justificar antes que responsabilizarnos.
Elijo comer pizza en vez de ensalada…. Sofá en vez de paseo… Hablar en vez de callar… hacer en lugar de no hacer… permanecer o partir….
Continuamente tomamos decisiones, y ellas nos hacen responsables de lo que nos traen.
 Es cierto que algunas cosas que afectan a nuestra vida no las decidimos nosotros, pero siempre podemos decidir cómo reaccionamos ante ellas.
¿La suerte influye? Seguro que sí, pero ¿qué hago yo para tener suerte?  A lo mejor es que la suerte hay que buscarla continuamente, hay que hacerle pista.
Los triunfitos tuvieron la suerte de ser elegidos, pero ¿qué hicieron con esa oportunidad? Los que no tenían tantas cualidades como los otros…igual si no hubieran pasado por OT estarían dedicándose a otras cosas, y por supuesto…no hubieran estado cantando ayer en un Palau Sant Jordi a rebosar…
¿Qué hacemos por tener suerte? ¿Me presento al casting? O ya directamente decido que no me cogerán… Si no me lanzo seguro que no llegaré donde me gustaría… pero si después no me sigo esforzando tampoco.  Si no tomo decisiones enfocadas a mi objetivo lo más probable es que nunca lo alcance….
 
Hay muchas clases y tamaños de sueños, algunos igual solo quedan en ilusiones, porque para hacer realidad tu sueño tendrás que trabajar y decidir ir por él. ¿Qué quieres?  ¿sueños o ilusiones?
 Los motivos que tuvo cada uno de ellos para estar ahí anoche, ellos los sabrán. Amistad, popularidad, dinero quizás, el caso es que ahí estaban todos ellos a pesar de sus críticas y algún que otro mal rollo… OT fue un sueño para todos ellos, y si te ofrecen la posibilidad de revivir tu sueño, ¿Quién es el guapo que se niega? Ellos no y yo desde aquí os doy las gracias. Impagables las emociones que me trajisteis de nuevo anoche.
    Gracias también a Jokin por ser fuente de inspiración y por compartir esa emoción a través del WhatsApp durante el concierto.   
                                                                               


martes, 25 de octubre de 2016

ESAS PEQUEÑAS COSAS...


Anoche estuve hablando con una amiga, que probablemente sin quererlo, me hizo mucho bien.
 Por una parte, me dio la enhorabuena por abrir este blog y por la primera entrada, y sólo eso, a mi ego le sentó estupendamente.
 Pero lo mejor para mí fue lo siguiente…me dijo que seguía varios blogs que publicaban puntualmente cada semana. Ups, pensé… a buen entendedor…
 Por supuesto, empecé a darle excusas. En esta vida puedes perder todo, quedarte sin nada, pero lo que nunca, nunca, nunca perdemos es ¡algo o alguien a quién echar la culpa!  
En cuanto me escuché justificándome…me di cuenta que estaba haciendo exactamente eso de lo que había renegado… mis miedos volvían a actuar.
En estas semanas he “intentado” escribir varias cosas, y como casi siempre que uno “intenta”, no conseguía resultados. Así que esta vez “SI” voy a escribir y “SI” publicaré lo que salga sin posibilidad de excusa.

Para ello, me he preparado una taza de té, porque siempre me ayuda a pensar, no se que tendrá...
Me he hecho una coleta, que también me concentra, y…
 ¿sobre qué escribo? ………… (silencio en mi mente) …………. 
Un sorbito a mi taza de té….
¡Mmmm, está bueno!
Y ¿sabes qué? Tengo la suerte de poder dedicarle un rato largo a esto del blog…
Antes de sentarme a escribir he echado un vistazo por la ventana, hoy hace un día grisáceo, aunque no por eso deja de ser bello…el mar está tranquilo, gris también, un par de catamaranes navegan …  se escucha el mar…
Nada extraordinario, nada que me haga decir ¡Uauuuuu!  Pero me siento muy afortunada, porque reconozco en mi la capacidad de poder disfrutar de la belleza de las cosas pequeñas, la felicidad de los pequeños momentos.
Igual alguien piensa, ¡anda esta! ¡Vivir delante del mar no es pequeño!, Vale, de acuerdo, pero no me refiero a eso, vivir delante del mar es una gran fortuna….
Pero incluso entre los que vemos el mar, la montaña, maravillosos jardines, etc. no todos lo miran igual. Hay gente que mira sin ver.
Tengo que dar gracias a Dios por poder mirar, y ver más allá de lo evidente. Creo que al final la felicidad está en eso, en disfrutar de lo pequeño, porque grandes acontecimientos tampoco nos ocurren tantos.
¿qué me ha hecho feliz hoy?
He disfrutado de mi desayuno, de ese cafetito a la temperatura que me gusta, la tostada con aceite de oliva y jamón york, el zumo y sobre todo…en silencio…que buena manera de empezar el día.

Yendo al trabajo he recordado el buen rato que pasé anoche cenando con unos amigos ¡Cómo nos reímos!   
Durante la mañana he estado contenta de que me cundiera el tiempo, y poder acabar lo que para hoy había planificado. Y para celebrarlo me he puesto música de Julio Iglesias en Spotify, que me recuerda a mi padre, y también me enternece…  
 En el despacho de al lado contaban algo que me ha hecho gracia…y como es habitual en mí, he metido cuchara, y nos hemos reído un poco (nota mental, dejar de meterme en conversaciones ajenas sin pedir permiso)
He comido con mis sobrinos mayores, y hemos hablado de la vida… ¡Me encanta que se hayan hecho tan mayores y poder mantener conversaciones con ellos! ¡Eh! ¡Y que guapos están!
El ratito de contemplar la vista por la ventana, ¡Otra gozada!
La satisfacción de estar cumpliendo con lo que ayer me propuse…
¡Y todavía no ha acabado el día! Son nimiedades...pero son las que a mi me  hacen pasar el día con una sonrisa.
Seguro que, si tu repasas tu día, puedes encontrar muchas pequeñas cosas con las que tú sonries, y de las que puedes dar gracias.  
A veces damos tanta relevancia a los problemillas, que pasamos por alto las cosas que nos ponen una sonrisa en la cara….
¡Te reto a algo!
Samuel, Smilies, Smiley, Emoticon, Face, Cartoon, SmileDurante los próximos siete días ve contando cuantas situaciones que te hagan feliz, aunque sea por dos segundos, eres capaz de reconocer en tu día a día, y toma conciencia de ellas. Por la noche haz recuento y si te apetece compártelo conmigo, aunque desde luego no es lo más importante, publicando el número en mi Facebook, o en el blog. Puedes poner algo así como “n” momentos de felicidad.
 ¡Seguro que pasados los siete has sido capaz de identificar muchas más que el primero!
Esta capacidad, cómo casi todo en esta vida, también se consigue entrenando, y si al pasar la semana has podido tomar conciencia de la cantidad de pequeños momentos de felicidad de los que has disfrutado, seguro que te sentirás un poco más feliz.

Yo empezaré esta misma noche, ¿y tú?

¡Gracias Paloma por motivarme con tus palabras, a dedicar este rato a escribir, y  colaborar a tener un ratito más de felicidad en mi vida!

Gracias también a Paula, y José Luis ya que sin saberlo he tomado prestado de ellos pequeñas píldoras de sabiduría que he compartido con vosotros en este texto.

  

miércoles, 12 de octubre de 2016

EL PORQUÉ DEL NOMBRE DE ESTE BLOG

Vivo en Mallorca, una isla del mediterráneo, por lo que el mar es el escenario, y a veces hasta el protagonista de muchos momentos de mi vida.
 A esta reflexión he llegado esta tarde mirando fotos, en papel, como se hacían antes.
Di que lo digital es muy práctico, y si me apuras hasta tiene más calidad de imagen…pero eso de pasar fotos, tocarlas, olerlas…eso no lo tiene la pantalla del ordenador… Es como si cada trocito de papel de foto guardara un poco de esas escenas que dibujan, en realidad lo que he estado revisando es el pasado.
Mirarlas me lleva a las emociones y pensamientos de esos años, a las ilusiones, proyectos y sueños de esos momentos. Os decía que el mar es uno de los fondos más habituales de ellas… y haciendo memoria…ha sido el compañero al que he recurrido en muchos momentos de tristeza, en los que me iba a sentarme frente a él y llorar mis penas… Pero también ha sido partícipe de mucha alegría, risas, amistad, familia o amor en la playa.
Frente al mar ha transcurrido gran parte de mi vida. El simple hecho de coger una silla, y contemplarlo ya me inspira, hace que mi mente vuele y vaya donde se encuentran mis sueños.
Han pasado los años y frente al mar sigo sintiéndome como esa joven que soñaba, incluso diría que mis sueños de hoy me ilusionan tanto o más que antes…
El mar tiene para mí la serenidad, la belleza, la riqueza, la grandeza, la atemporalidad, la potencia, la emoción, la fuerza, y la energía, que mis sueños necesitan.  
Los que me conocéis igual os habéis reído con lo de ser joven, y pensaréis, ¿joven? ¿a tus años?  Pues sí, joven, y creo que no soy la única. Estoy convencida que es así como se sienten todas las personas que tienen metas, objetivos y sueños por cumplir.   Envejeces cuando dejas de hacer planes y dejas de ir a por lo que quieres, ese día empiezas a morir.
Y no tengo ninguna duda de que todos somos capaces de ser eso que alguna vez soñamos. Lograrlo dependerá de la claridad de nuestro objetivo, nuestra fe en su consecución, y de poner manos a la obra. En este último es el punto en el que me encuentro ahora, y de ahí este blog.
Esto es lo que pretendo compartir con vosotros a través de este espacio, quiero sentarme frente al mar y soñar… ser esa joven con toda una vida por delante llena de posibilidades y que sigue soñando, con todas esas cosas que va a hacer.
Quiero compartiros mis metas, mis sueños, mis logros, mis planes, mis reflexiones… probablemente nada especial, ni muy bien escrito…pero será mío. 
Compartirlo con quien se tome un rato para leer, les dará una fuerza especial, y estoy segura que contribuirá a que se hagan realidad.
 ¡Así que mis logros serán también un poco vuestros, por lo que muchas gracias por formar parte de ello!

Sentada frente al mar pretende ser una plataforma que me lance al mundo a vivir mis sueños, a vivir la vida como la quiero vivir.

 Y si de paso le sirve a alguien más... ¡Qué más puedo pedir!